Me despierto en la mañana para ir a un mercado en el centro de la ciudad a comprar unos cuantos nopales para presentar a manera de botana en una exposición fotográfica que iba a tener en la tarde del viernes que inauguré el blog, no me baño porque sinceramente me sentía demasiado perezoso y quería seguir siéndolo un poco más de tiempo (o al menos hasta que tuviera que ponerme ese estandarte de status y apariencia llamado tuxedo), me pongo lo primero que encuentro en el suelo de mi cuarto (jeans y una playera de Iron Maiden) y para evitar la molestia de tener que cepillar mi cabello y acomodarlo, simplemente agarro mi gorro favorito y me lo coloco en la cabeza, tomo mis vitaminas, tomo las llaves del coche y salgo de mi casa en lo que aproximadamente serían las 8.30 de la mañana.
Mientras manejaba, escuchaba el disco de la banda que considero que es la mejor en Pachuca: Underground Communication Centre, y animado por su música me encontraba de muy buen humor, humor que fue decayendo al mismo tiempo que recordaba lo complicado que es encontrar estacionamiento en el centro. Santa solución: dejé el coche a unas diez cuadras del centro(remedio no apto para flojos), y decidí caminar contemplando la preciosa mañana que acontecía en Pachuca, caminando hacia el mercado, yo recordaba que había una señora que en las mañanas de sábado ponía un puesto donde vendía nopales, y era a ese mismo puesto a donde yo me dirigía... Pero cual sería mi sorpresa cuando encontré que a las 9.00 am aprox. que llegué al mercado, apeas los vendedores estaban sacando su mercancía y la señora de los nopales, ni sus luces, así que decidí pasearme un rato por el centro en busca de otros mercados donde conseguir mis nopales. Caminaba contento por las calles del centro y el solo hecho de ver que no había ningún coche estacionado solamente me hizo echar una sonora carcajada, como ya nada podía hacer lo tomé con buen humor y seguí caminando por las calles del centro. Es muy gracioso como es que a esa hora casi ningún expendio se encuentra abierto, a excepción quizás de la farmacia Guadalajara y de otras tiendas grandes, cuando por fin di con el segundo mercado resultó lo mismo que con el primero y no había ni rastro de los dichosos nopales, así que decidí seguir caminando y paseando, ya que tenía mucho tiempo que no daba una buena caminata; rumbo al tercer mercado, vino a mi un aroma, un aroma que me hizo recordar cuando era un niño y acompañaba a mi mamá a comprar adornos navideños en el D.F., un aroma que me recordó el sabor del ponche que hace mi abuelita, me recordó también las posadas con piñata y la sensación de romper una y lanzarse a recoger dulces, pedir posada y encender luces de bengala; el olor al que me refiero es el aroma de las miniaturas para el nacimiento aunado con el sonido de las series de luces navideñas, provocaron en mi un efecto cautivador (creo que después escribiré una entrada sobre sensaciones), seguí caminando y encontré otro mercado, entré y la historia se repitió, nada de nopales, decidí regresar a mi casa y buscar otra solución; para las 11.00 am, hora que dejé el centro, seguía sin haber mucho movimiento y camino a mi casa pensaba en soluciones para mi problema de nopales, así fue como llegué a un semáforo en rojo en un cruce, y esperando el verde vi como no tan lejos venía un coche dando tumbos hacia mi, se puso mi verde y al ser yo el primero en avanzar decidí irme con cuidado, ya que el coche que se acercaba aunque no muy rápido, pero tomé esa medida ya que creía que el conductor no había visto el semáforo, y eso mismo sucedía ya que a pesar de que yo me encontraba frente a él, seguía avanzando hacia mi; y ahí me entró el pánico, ya que veía una colisión segura.
Para mi suerte el hombre frenó en el último segundo, y yo seguí manejando y mientras tanto reflexioné un poco sobre esa mañana tan llena de aprendizaje: Como es posible que las veces que he estado a punto de chocar y no ha sido mi culpa, ha sido contra un coche con menor valor comparado al que yo manejo, y las veces que he estado a punto de chocar por alguna imprudencia de mi parte siempre ha sido contra un coche más caro. Y también como es que cuando uno necesita desesperadamente estacionamiento no encuentra un solo lugar, y cuando uno se resigna a que no encontrará lugar y se estaciona lejos de su destino, hay una "olla de oro" exactamente afuera de nuestro destino.
Y por cierto la solución a mi problema de nopales vino cuando mi mamá me recomendó llevar tostaditas y queso para nachos, y eso hice.
En este momento me encuentro escuchando:
Ana's Lullaby and Caleb's Alpha Quest de Richie S.E.
Y me encuentro:
Comiendo una paleta sabor refresco de cola

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